Si estás viajando por la Provincia de La Rioja, probablemente alguien te va a contar sobre una de las construcciones más curiosas y misteriosas que tienen las rutas argentinas. El Castillo de Dionisio se levanta casi inexplicablemente en el pequeño pueblo de Santa Vera Cruz, a pocos kilómetros del camino de la costa riojana. Y si bien, en su entrada, un cartel se jacta como «Homenaje a Vincent Van Gogh», pareciera que su creador estuvo realmente inspirado por la obra de Antonio Gaudí o el surrealismo del mismísimo Salvador Dalí.

Dionisio Aizcorbe

Retrato de Dionisio

Don Dionisio Alberto Aizcorbe, así se llamaba el personaje que dio origen a esta historia. Santafesino, llegó a la zona hace 45 años, cuando era puro monte y había tan solo dos o tres casas de familias nativas. Ermitaño, minimalista y habitual practicante de meditación, dicen que se enamoró de la soledad del paisaje y lo entendió como el lugar perfecto para construir su propia casa; y al mismo tiempo, la obra de arte que reflejaría su filosofía de pensamiento. ¿Pero de qué estamos hablando con «su filosofía de pensamiento»? Pongámoslo así: supongamos que mezclamos un poco de budismo, otro de hinduismo, una pizca de catolicismo, algo de arte vernáculo, mucho de esoterismo y ¡Eureka!

«No es que Dionisio inventa nada, está todo escrito en la Biblia: ‘Cosecharás tu siembra’, el tema es que la gente no lee» señala Pedro Armando Fernandez, actual propietario del castillo. «En realidad, Dionisio tenia una sabiduría espiritual avanzada cuarenta años a la época. Hablar de la ley de atracción, del Karma, de los Chakras, hoy todos estos temas están en auge, pero hace cuarenta años acá, un mandala era una figura diabólica.»

«Matemos el gran dragón de la ignorancia.»
Dionisio Alberto Aizcorbe

Pedro es guía de trekking y presidente de la Cámara Riojana de Turismo. Gracias a su trabajo, llegó a Santa Vera Cruz en el 2009 y descubrió el Castillo de Dionisio completamente abandonado y comido por los ‘yuyos’ luego del fallecimiento de su creador cinco años atrás.

Motivado por la figura de Dionisio y su obra, estudió sus pensamientos y siguió con su legado. Decidió continuar la historia y hacer del castillo su casa y su emprendimiento turístico cuando entendió el valor cultural que tenía enfrente y que ni siquiera sus herederos habían reconocido. «Se lo compré a los hijos de Dionisio por teléfono, porque estaban en otras provincias» recuerda.

Finalmente, comenzó el proceso de puesta en valor. Hizo el parque, construyó pasarelas y restauró muchas de las figuras que estaban en deterioro por el abandono, utilizando los mismo materiales y cuidando su esencia. Por dentro, lo transformó en su hogar, dejando una habitación como museo para que el visitante pueda tener un acercamiento a la extraordinaria vida de Dionisio Aizcorbe.

 

¿Cómo llegar al Castillo de Dionisio?

Desde la Ciudad de La Rioja, debés tomar la ruta 75, (más conocida como la costa riojana) pasar Anillaco hasta llegar a la entrada hacia San Pedro. Allí vas a encarar el desvío a San Pedro, y vas a pasarlo de largo por 8 kilómetros hasta llegar a Santa Vera Cruz. Desde allí encontrarás el camino señalizado hasta el castillo.

Coordenadas de GPS: S (Sur) 28º 40′ 30» | W (Oeste) 66º 57′ 54»

¿Dónde dormir?

Tené en cuenta que en Santa Vera Cruz no hay ningún hospedaje. Para dormir vas a tener que ir a Anillaco o Aimogasta. También podés tomarlo como excursión de un día de ir y volver a la Ciudad de La Rioja.

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Más info:

  • Horarios: El castillo está abierto a los visitantes los 365 días del año, de 10 a 20 horas.
  • Entrada: $50 pesos argentinos.
  • Teléfono: (+54) 011-1544734566
  • Para más información visitá castillodedionisio.com.ar

Tip #irandando

Al lado del castillo, hay una señora que vende unas tortillas de grasa muy baratas y exquisitas. ¡No dejes de probarla!

El incendio y la reconstrucción

Durante la madrugada del 1 de septiembre del 2018, el Castillo de Dionisio sufrió un incendio intencional. Dicen que alguien de la zona, en ausencia de Pedro, se metió en la casa, robó algo de dinero y prendió el fuego. La destrucción fue casi total, se cayeron los techos, se perdieron objetos, muebles, libros y escritos históricos que pertenecieron a Dionisio, pero milagrosamente la fachada del castillo permaneció a salvo.

En un instante, Pedro no tenía casa, ni pertenencias, ni negocio, ni proyecto. Lo había perdido todo. «Al principio entre en shock, me di cuenta lo que me había pasado a los dos días del incendio, cuando me quise lavar los dientes y no tenía ni cepillo.»  Se encontraba deprimido, buscando respuestas y pensando en irse para siempre de Santa Vera Cruz, hasta que sus hijas y sus amigos lo convencieron de que su destino era reconstruir el castillo. «Un persona, que debo aclarar, estábamos muy peleados, vino al otro día y me dio las llaves de su casa para que pudiera vivir durante este tiempo». Así, comenzó una tarea que con el apoyo y el esfuerzo de mucha gente, logró devolverle la alegría y la esperanza en tiempo récord.

Castillo de Dionisio, La Rioja.

El pasado 14 de abril el Castillo de Dionisio volvió a abrir sus puertas con fiesta de re-inauguración a la luz de la luna y show de video mapping sobre la fachada. Además, se modernizó con un sistema de audioguía por código QR, placas informativas en braile para fomentar el turismo de inclusión y adicionó diferentes actividades como son los trekkings nocturnos con meditación y clases de yoga en la montaña.

-¿Cómo es vivir dentro de un museo?- Le pregunté a Pedro. «Mi riqueza está en levantarme todas las mañanas y ver estos cerros. Yo adentro tengo una casa común, como cualquier otra y la obra de Dionisio que está por afuera. Mi intención es mostrarle al mundo esta obra que es única, fuera de la vanidad de que sea mi casa.»

Santa Vera Cruz

Atardecer en Santa Vera Cruz

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